Las necesidades nutricionales son individuales y varían a lo largo de la vida.
El cuerpo femenino pasa por diferentes etapas de la vida en las que las necesidades de determinados nutrientes pueden variar. La menstruación, el embarazo, la lactancia y el periodo posterior a la menopausia conllevan diferentes necesidades fisiológicas. Una alimentación equilibrada y variada constituye, en principio, la base para un aporte adecuado de nutrientes. Sin embargo, en determinadas situaciones de la vida, puede ser conveniente prestar especial atención a determinados nutrientes.
Por lo tanto, un aporte nutricional específico debería tener siempre en cuenta la situación vital de cada persona, en lugar de seguir el principio de «una solución única para todos».
Las necesidades individuales dependen, entre otras cosas, de la edad, la alimentación, la actividad física y la situación vital. Los valores de referencia actuales de la DGE y la ÖGE constituyen la base científica para ello.
Hierro: especialmente importante para las mujeres que tienen la menstruación
El hierro es necesario para la formación de la hemoglobina y, por lo tanto, para el transporte de oxígeno en el organismo. Las mujeres en edad fértil tienen unas necesidades de hierro mayores que los hombres y las mujeres posmenopáusicas, debido a las pérdidas de sangre periódicas que se producen con la menstruación.
Los valores de referencia actuales de la DGE y la ÖGE recomiendan una ingesta de hierro de 16 mg al día para las mujeres menstruantes y de 14 mg al día para las mujeres posmenopáusicas. Durante el embarazo, las necesidades aumentan de nuevo de forma significativa.
No solo es relevante la cantidad de hierro que se ingiere, sino también su biodisponibilidad. El hierro procedente de alimentos de origen animal suele absorberse mejor que el de origen vegetal. La vitamina C puede mejorar la absorción del hierro de origen vegetal. Por ello, especialmente en las dietas vegetarianas o veganas, es importante prestar atención a que la combinación de alimentos se ajuste a las necesidades nutricionales.
importante durante el embarazo
El folato es necesario, entre otras cosas, para la división celular y la formación de la sangre. Un aporte suficiente de folato es especialmente importante en el periodo previo y posterior a un embarazo planificado.
La DGE recomienda a las mujeres que deseen quedarse embarazadas que, además de la ingesta de folato a través de la alimentación, tomen 400 µg de ácido fólico al día. Se debe comenzar a tomarlo al menos cuatro semanas antes del inicio del embarazo y continuar durante el primer trimestre del mismo.
Por lo tanto, el folato es uno de los nutrientes en los que la situación vital de cada persona desempeña un papel especial.
Vitamina D y calcio: importantes para los huesos y los músculos
La vitamina D contribuye al mantenimiento de unos huesos normales y al funcionamiento normal de los músculos. Además, favorece la absorción y el aprovechamiento del calcio. La producción endógena de vitamina D se produce principalmente a través de la piel bajo la influencia de la radiación UVB. La alimentación, por el contrario, aporta cantidades relativamente reducidas.
El calcio es un componente esencial de los huesos. Por ello, es importante mantener un aporte suficiente de calcio y vitamina D a lo largo de toda la vida, especialmente para preservar la estructura ósea en la tercera edad.
Tras la menopausia, se producen cambios, entre otros, en las condiciones hormonales que regulan el metabolismo óseo. Por ello, un aporte adecuado de calcio, vitamina D y otros nutrientes sigue siendo un componente importante de una alimentación equilibrada.
Vitaminas del grupo B, magnesio, zinc y otros micronutrientes
Además del hierro, el ácido fólico, la vitamina D y el calcio, hay muchas otras vitaminas y minerales que intervienen en funciones corporales fundamentales.
Las vitaminas del grupo B, por ejemplo, favorecen diversos procesos metabólicos. El magnesio contribuye al funcionamiento normal de los músculos y al metabolismo energético normal. El zinc contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la protección de las células frente al estrés oxidativo.
Seleccionar los micronutrientes de forma específica
Burgerstein Vitamine es sinónimo de un aporte específico y de calidad de micronutrientes. No se centra en proporcionar la mayor cantidad posible de nutrientes individuales, sino en complementar la alimentación según las necesidades, cuando la situación personal de cada uno lo aconseje.
Y es que una buena alimentación comienza por saber qué es lo que el cuerpo realmente necesita.
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